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Omar
Rodríguez Saludes, director de la
agencia independiente de noticias Nueva Prensa Cubana
en La Habana, fue detenido la noche del 18 de marzo
de 2003 dentro de las persecuciones que se desataron
contra disidentes políticos y periodistas independientes
en la nefasta primavera de 2003.
El 5 de abril de 2003,
Rodríguez, de 37 años a la fecha de su
detención, fue juzgado sumariamente por el Tribunal
Provincial Popular de La Habana por delitos contra la
seguridad del Estado al tenor del artículo 91
del Código Penal por actuar en detrimento de
la independencia del Estado cubano o la integridad de
su territorio. Fue condenado a 27 años de prisión,
la sentencia más dura de entre los 29 periodistas
arrestados durante la ola represiva.
Rodríguez cumplió
prisión en Camagüey, a más de 500
kilómetros de distancia de su hogar en La Habana;
después fue enviado a la prisión de Toledo,
en La Habana, en donde comparte su celda con varios
internos. Según su esposa, Ileana Marrero Joa,
sufre de deficiencia renal e hipertensión.
Rodríguez empezó
su carrera como periodista independiente en 1995. Posteriormente
se vinculó a Nueva Prensa Cubana, donde escribió
sobre la represión política durante el
régimen castrista, entre otros temas, y pronto
se convirtió en el director de la agencia.
Omar Rodríguez Saludes
es uno de los 22 periodistas presos actualmente en Cuba.
Los otros periodistas (por favor pulse clic sobre cada
nombre para mayor información) son:
1. Pedro
Argüelles Morán, director, Cooperativa
Avileña de Periodistas Independientes (CAPI),
sentenciado a 20 años de prisión (*)
2. Víctor
Rolando Arroyo Carmona, periodista, Unión
de Periodistas y Escritores Cubanos Independientes,
26 años (*)
3. Mijaíl
Barzaga Lugo, reportero, Agencia Noticiosa Cubana,
15 años (+)
4. Guillermo
Espinosa Rodríguez, reportero, Agencia
de Prensa Libre Oriental, condenado a 2 años
de arresto domiciliario el 6 de noviembre de 2006
5. Adolfo
Fernández Saínz, corresponsal
de la agencia Patria, 15 años (+)
6. Alfredo
Felipe Fuentes, reportero independiente, 26
años (+)
7. Miguel
Galván Gutiérrez, reportero, Havana
Press, 26 años (*)
8. Julio
César Gálvez Rodríguez,
periodista independiente, 15 años (*)
9. José
Luis García Paneque, director, agencia
de prensa Libertad, 24 años (*)
10. Ricardo
González Alfonso, periodista independiente,
20 años (*)
11. Léxter
Luis González Pentón, periodista
independiente, 20 años (*)
12. Iván
Hernández Carrillo, reportero, agencia
de noticias Patria, 25 años (*)
13. Normando
Hernández González, director del
Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey,
25 años (+)
14. Juan
Carlos Herrera Acosta, reportero, Agencia de
Prensa Libre Oriental, 20 años (+)
15. Héctor
Maseda Gutiérrez, periodista del Grupo
de Trabajo Decoro, 20 años (+)
16. Pablo
Pacheco Ávila, reportero, Cooperativa
Avileña de Periodistas Independientes, 20 años
(+)
17. Alfredo
Pulido López, director de la agencia
El Mayor, 14 años (*)
18. Fabio
Prieto Llorente, periodista independiente, 20
años (+)
19. Omar
Ruiz Hernández, periodista del Grupo
de Trabajo Decoro, 18 años (+)
20. Oscar
Sánchez Madan, periodista independiente,
sentenciado a 4 años de prisión el 13
de abril de 2007
21. José
Ubaldo Izquierdo, reportero, Grupo de Trabajo
Decoro, 16 años (+)
(*) = detenido el 18 de
marzo de 2003
(+) = detenido el 19 de marzo de 2003
"La
Primavera Negra":
Omar Rodríguez Saludes
fue uno de los 29 periodistas indepencientes detenidos
masivamente junto con opositores políticos durante
la denominada Primavera Negra de Cuba en marzo de 2003.
Durante tres días, agentes de la policía
política cubana llevaron a cabo arrestos masivos
y allanamientos en viviendas, confiscaron material de
investigación, ordenadores, máquinas de
escribir, cámaras, aparatos de fax y otros equipos.
78 personas en total, incluidos los 29 periodistas,
fueron arrestadas. Cerca de la mitad de ellos promovían
un proyecto de ley para permitir el tránsito
a reformas políticas y de derechos humanos en
Cuba, conocido como el "Proyecto Varela" que
reunió más de 11,000 firmas y logró
unir al incipiente movimiento opositor lo que constituyó
la primera gran afrenta interna contra el régimen
comunista.
El 7 de abril, 14 tribunales
a lo largo y ancho del país anunciaron las condenas
a los periodistas, quienes bajo el mando de fuerzas
extranjeras se habían conjurado para minar al
gobierno, e impartieron castigos de 14 a 27 años
de cárcel. Los procesos sumarios se desarrollaron
a puerta cerrada. Los abogados defensores tuvieron poco
tiempo para preparer sus defensas y en algunos casos
no pudieron conocer a sus clientes sino hasta el momento
del juicio.
Los fiscales solicitaron
sentencias desde 20 años hasta cadena perpetua,
amparados en la Ley No. 88 de protección de la
independencia nacional y la economía de Cuba
que tipifica como delito y sanciona "aquellos hechos
dirigidos a apoyar, facilitar, o colaborar con los objetivos
de la ley `Helms-Burton', el bloqueo y la guerra económica
contra nuestro pueblo" y en el artículo
91 del Código Penal que sanciona con privación
de la libertad o con muerte a quien "ejecute un
hecho con el objeto de que sufra detrimento la independencia
del Estado cubano o la integridad de su territorio".
Los periodistas permanecieron
en los calabozos del Departamento de Seguridad del Estado,
DSE, hasta el 24 de abril de 2003 cuando la mayoría
fue remitida a diferentes prisiones alrededor del país,
muchas veces a kilómetros de distancia de sus
hogares. En junio de 2003, el Tribunal Supremo Popular
desestimó el recurso de casación por quebrantamientos
de forma e infracción de la Ley invocado por
los periodistas en abril y ratificó las condenas.
Rodríguez y otros
periodistas cubanos han sido aislados o encerrados con
delincuentes comunes que muchas veces son instigados
a acosarlos. Se quejan de las terribles condiciones
higiénicas, de la comida podrida y la atención
médica inadecuada. Las distancias hacen las visitas
de sus familiares difíciles y costosas en muchas
ocasiones. Algunos periodistas han estado en huelga
de hambre para exigir mejores condiciones. Se teme que
algunos puedan morir por las pobres condiciones de sus
lugares de encierro.
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